domingo, 5 de julio de 2026

Diez años del caso de 'La Manada': el "grito colectivo" contra una violación grupal convertido en un 'basta ya' histórico

 

La madrugada del 7 de julio de 2016 una pareja que paseaba por Pamplona en pleno inicio de las fiestas de Sanfermines encontró a una joven de 18 años llorando en un banco. Fueron los primeros en enterarse de lo acababa de pasar: esa chica había sufrido una violación múltiple en un portal cercano.

Fue violada por cinco hombres que entonces tenían entre 26 y 29 años y que "obraron con pleno conocimiento" de que "no tenían el consentimiento" de la víctima y siendo conocedores de que "atentaban contra la libertad e indemnidad sexual de la joven", según rezó la sentencia del Tribunal Supremo que les condenó a 15 años de prisión, tras un largo, complicado y tortuoso recorrido judicial.

La joven fue penetrada bucal, vaginal y analmente en diez ocasiones en un "trato violento, vejatorio y humillante" que quedó registrado en seis vídeos de apenas un minuto y 38 segundos.


José Ángel Prenda, Jesús Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo -militar cuando se produjeron los hechos-, Antonio Manuel Guerrero- guardia civil entonces- y Ángel Boza fueron los integrantes de lo que se denominó socialmente como 'La Manada', por el nombre del grupo de WhatsApp en el que se jactaron, tras perpetrar la violación múltiple, del delito cometido.

"Follándonos a una entre los cinco", "todo lo que cuente es poco", "puta pasada de viaje", decían, entre risas, mientras algunos de los integrantes del grupo 'Manada' celebraban el acto de sus amigos: "Cabrones, os envidio. Esos son los viajes guapos".

Lo ocurrido en aquella ignominiosa noche no era algo que, desgraciadamente, no hubiera pasado antes. Esta joven no fue la primera víctima de las 'manadas' que violan en grupo y tampoco fue la última. Ni siquiera fue la primera víctima de esa 'manada', ya que cuatro de ellos también fueron condenados por abusos sexuales a otra chica en Pozoblanco (Córdoba) mientras ella estaba inconsciente, en una agresión previa a los Sanfermines de 2016.

Un caso que marcó un antes y un después
Pero el caso de 'La Manada' en esos Sanfermines sí fue el germen de algo nuevo en España. Esta violación grupal marcó un antes y un después y se convirtió en la gota que colmó el vaso de la indignación social. Supuso un auténtico terremoto en las calles y configuró un nuevo paradigma en lo social, político y legislativo con gritos feministas como el repetido 'solo sí es sí' que pasó de lema a patrón social con el que toda mujer (y hombre) debe entender la importancia del consentimiento activo a la hora de establecer una relación sexual, sea esta del tipo que sea.

El simbólico grito de "yo sí te creo" -cuatro palabras cargadas de empatía y sororidad- atravesó la conciencia social y escenificó un nuevo 'basta ya'.